top of page

Consulta oftalmológica completa: qué incluye

24 ago
3 min de lectura

Actualizado: 25 ago

Muchas personas llegan a consulta pensando que simplemente necesitan cambiar la graduación de sus lentes. Sin embargo, visión borrosa, ardor, lagrimeo, dolor de cabeza o cansancio visual pueden tener diferentes causas.

Una consulta oftalmológica completa no se limita a saber cuánto necesita una persona en sus lentes. El objetivo es revisar cómo está viendo, evaluar la salud de los ojos y determinar si existe alguna alteración que requiera tratamiento o seguimiento.

¿Qué se revisa durante una consulta oftalmológica?

La consulta comienza con una historia clínica y conociendo el motivo por el que acude el paciente. Es importante saber desde cuándo existen los síntomas, si han cambiado con el tiempo, qué medicamentos utiliza y si existen antecedentes médicos u oftalmológicos relevantes.

Después se realiza la exploración, que puede incluir:

  • medición de la agudeza visual;

  • revisión de la graduación, cuando es necesario;

  • medición de la presión intraocular;

  • exploración de los párpados y la superficie del ojo;

  • revisión de córnea, conjuntiva, iris y cristalino;

  • evaluación de retina y nervio óptico cuando está indicado.

No todas las consultas son exactamente iguales. Los estudios y mediciones se realizan de acuerdo con la edad, los síntomas, los antecedentes y lo que encontremos durante la exploración.

Por ejemplo, un paciente que consulta por visión borrosa necesita una evaluación diferente a alguien que acude por lagrimeo, un párpado caído o una lesión palpebral.

Una revisión de la vista no es lo mismo que una consulta oftalmológica

Una revisión de graduación sirve para determinar si existe miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia y calcular los lentes necesarios.

Una consulta con un oftalmólogo va más allá.

Hay enfermedades oculares que pueden producir pocos síntomas en sus etapas iniciales. También existen problemas que el paciente puede atribuir a cansancio o a un cambio de graduación y que en realidad tienen otro origen.

Por eso, cuando hay molestias persistentes o cambios en la visión, es importante revisar el ojo completo y no solamente la graduación.

¿Cuándo conviene acudir a una revisión?

Es recomendable solicitar una valoración si aparece:

  • visión borrosa o disminución de la visión;

  • dolor ocular;

  • ojo rojo persistente;

  • lagrimeo frecuente;

  • sensación de cuerpo extraño o resequedad;

  • destellos o aparición reciente de moscas volantes;

  • cambios en los párpados;

  • una lesión alrededor del ojo que no desaparece.

Una disminución súbita de la visión, aparición brusca de numerosos destellos o moscas volantes, o dolor ocular intenso requieren una valoración más pronta.

También es conveniente realizar revisiones periódicas en personas con antecedentes como diabetes, hipertensión, glaucoma en la familia u otras enfermedades que puedan afectar los ojos.

¿Siempre es necesario dilatar la pupila?

No necesariamente.

La dilatación permite revisar con mayor detalle la retina, la mácula y el nervio óptico, pero se realiza cuando el motivo de consulta, los antecedentes o los hallazgos de la exploración lo hacen conveniente.

Cuando se dilatan las pupilas, es normal presentar sensibilidad a la luz y visión cercana borrosa durante algunas horas.

¿Y si el problema está en los párpados o la vía lagrimal?

La exploración oftalmológica también permite valorar las estructuras que rodean al ojo.

Problemas como ptosis palpebral, entropión, ectropión, lagrimeo constante, chalazión o lesiones de los párpados pueden requerir una valoración más específica de la posición y función palpebral o de la vía lagrimal.

Esto es particularmente importante porque algunos problemas que parecen únicamente estéticos pueden tener también un componente funcional.

¿Qué pasa después de la consulta?

Al terminar la exploración, lo importante es tener claro qué encontramos y qué sigue.

En algunos pacientes bastará con observación o tratamiento médico. En otros será necesario solicitar estudios adicionales, ajustar la graduación, realizar algún procedimiento o valorar una cirugía.

No todas las molestias requieren estudios complejos ni todos los pacientes necesitan tratamiento. La finalidad de la consulta es precisamente determinar qué es necesario en cada caso.

Si has notado cambios en tu visión, molestias persistentes en los ojos o alguna alteración en los párpados, puedes agendar una consulta oftalmológica.

También puedes conocer los servicios de Oftalmología y Cirugía Oculoplástica disponibles en nuestra consulta.

 
 
 

Comentarios


bottom of page