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Cirugía oculoplástica: qué corrige y cuándo acudir

24 ago
3 min de lectura

Actualizado: 27 ago

Hay pacientes que consultan porque sienten que siempre se ven cansados. Otros porque un párpado ha empezado a caer, tienen lagrimeo constante, molestias alrededor de los ojos o alguna lesión en el párpado que no desaparece.

Aunque parecen problemas muy distintos, todos pueden formar parte del campo de la cirugía oculoplástica.

La oculoplástica es una subespecialidad de la oftalmología dedicada al diagnóstico y tratamiento de los párpados, la órbita y las vías lagrimales. Incluye procedimientos funcionales, reconstructivos y estéticos, siempre tomando en cuenta no solamente la apariencia, sino también la función y protección del ojo.

¿Qué es la cirugía oculoplástica?

Los párpados hacen mucho más que darle forma a la mirada. Protegen la superficie ocular, ayudan a distribuir la lágrima y deben mantener una posición y movimiento adecuados para que el ojo permanezca cómodo y protegido.

Por eso, cuando existe una alteración en esta zona, la valoración no se limita a observar cómo se ve el párpado. También es importante revisar su posición, movimiento y cierre, además de la superficie ocular y, cuando es necesario, el funcionamiento de la vía lagrimal.

Esta evaluación permite diferenciar problemas que pueden parecer similares a simple vista, pero que requieren tratamientos diferentes.

¿Qué problemas atiende un cirujano oculoplástico?

La blefaroplastia es probablemente uno de los procedimientos oculoplásticos más conocidos, pero la especialidad abarca mucho más.

Entre los motivos frecuentes de consulta se encuentran:

Cada uno de estos problemas tiene causas y tratamientos diferentes. Por eso no existe una sola “cirugía de párpados” que funcione para todos.

En este blog iremos hablando por separado de cada uno de ellos, sus síntomas, cómo se diagnostican y cuáles son las opciones de tratamiento.

Cirugía estética y cirugía funcional

En oculoplástica, estética y función muchas veces están relacionadas.

Una blefaroplastia, por ejemplo, puede realizarse para mejorar el exceso de piel o las bolsas de los párpados. En otros pacientes, el problema puede interferir con el campo visual o coexistir con una ptosis que necesita un tratamiento diferente.

Lo mismo ocurre con otros procedimientos. Mejorar la posición de un párpado puede disminuir irritación, proteger mejor el ojo y, al mismo tiempo, mejorar la simetría y apariencia de la mirada.

Por eso el objetivo no debería ser simplemente “quitar más piel” o realizar el procedimiento más agresivo, sino identificar qué estructuras necesitan corregirse y cuáles deben conservarse.

¿Cuándo conviene acudir a valoración?

Vale la pena consultar si notas cambios en la posición de uno o ambos párpados, dificultad para cerrar los ojos, lagrimeo persistente, irritación frecuente, una lesión que no desaparece o exceso de piel que comienza a afectar la visión.

También es perfectamente válido acudir cuando la preocupación es principalmente estética.

En estos casos, una valoración permite determinar si existe además algún componente funcional y qué procedimiento puede ofrecer el mejor resultado sin comprometer la superficie ocular.

Puedes agendar una valoración si tienes alguna duda relacionada con tus párpados, órbita o vía lagrimal.

¿Cómo se decide el tratamiento?

Todo comienza con una exploración.

Dependiendo del motivo de consulta se revisan aspectos como la posición y movilidad de los párpados, el cierre ocular, la superficie de la córnea, la película lagrimal y la relación entre los párpados y las cejas.

En algunos casos también son necesarias mediciones específicas, estudios de vía lagrimal o estudios complementarios.

No todos los pacientes necesitan cirugía y no siempre conviene operar inmediatamente. A veces es mejor tratar primero una alteración de la superficie ocular, inflamación u otro problema que pueda influir en el resultado.

El tratamiento debe individualizarse según la anatomía, los síntomas y las necesidades de cada persona.

¿Qué puede esperarse después de una cirugía oculoplástica?

La recuperación varía mucho dependiendo del procedimiento.

En muchas cirugías de párpados es normal presentar inflamación y moretones durante los primeros días, que disminuyen gradualmente. Otros procedimientos pueden requerir tiempos de recuperación diferentes.

Durante la consulta se explica qué puede esperarse específicamente según la cirugía que se esté considerando.

En general, el objetivo es obtener un resultado que mejore el problema por el cual consultó el paciente, manteniendo una apariencia natural y preservando la función normal del ojo y los párpados.

¿Por qué acudir con un cirujano oculoplástico?

El cirujano oculoplástico es un oftalmólogo con entrenamiento especializado en cirugía de párpados, órbita y vías lagrimales.

Esa formación permite valorar en conjunto la apariencia de la región periocular y la salud del ojo, algo especialmente importante cuando se realizan procedimientos alrededor de una estructura tan delicada.

Si quieres conocer los diferentes tratamientos que realizamos, puedes consultar la sección de Oftalmología y Cirugía Oculoplástica, o conocer más sobre la formación del Dr. Andrés Lozano.


 
 
 

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