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Guía para corregir el lagrimeo crónico

29 sept
4 min de lectura

Un ojo que llora de forma constante no siempre produce demasiadas lágrimas. Con frecuencia, el problema está en una irritación de la superficie ocular, una alteración del párpado o una vía lagrimal que no drena correctamente.

Esta guía para corregir el lagrimeo crónico explica las causas más frecuentes, cómo se estudia el problema y qué tratamientos pueden ser necesarios según su origen.

El lagrimeo persistente puede provocar visión borrosa intermitente, irritación de la piel, molestias al leer o conducir y la necesidad constante de secarse los ojos. Identificar la causa es fundamental porque no todos los pacientes necesitan el mismo tratamiento.

¿Qué se considera lagrimeo crónico?

Se habla de lagrimeo crónico cuando uno o ambos ojos presentan lágrimas excesivas de manera persistente durante varias semanas o más.

Las lágrimas normalmente lubrican y protegen la superficie ocular. Después, drenan a través de pequeños orificios ubicados en los párpados, llamados puntos lagrimales, y continúan por la vía lagrimal hacia la nariz.

El lagrimeo puede aparecer por dos mecanismos principales:

  • El ojo produce demasiadas lágrimas debido a irritación

  • Las lágrimas se producen normalmente, pero no pueden drenar adecuadamente

Distinguir entre ambos es el primer paso para elegir el tratamiento correcto.

¿Cuáles son las causas más frecuentes?

Una de las causas más comunes es el ojo seco. Aunque parezca contradictorio, una superficie ocular seca o irritada puede producir una gran cantidad de lágrima refleja. Esta lágrima suele ser más acuosa y no necesariamente lubrica bien el ojo.

También pueden causar lagrimeo:

  • Alergias

  • Blefaritis

  • Conjuntivitis

  • Pestañas que rozan el ojo

  • Irritación por humo, polvo o productos cosméticos

  • Alteraciones en la posición de los párpados

  • Obstrucción de la vía lagrimal

Por eso, utilizar gotas sin conocer la causa puede proporcionar alivio temporal sin resolver el problema de fondo.

¿Cómo causa lagrimeo una vía lagrimal obstruida?

Cuando las lágrimas no pueden pasar correctamente hacia la nariz, se acumulan sobre el ojo y terminan desbordándose hacia la mejilla.

La obstrucción puede localizarse en los puntos lagrimales, los canalículos o el conducto nasolagrimal.

Algunos pacientes también presentan:

  • Secreción o legañas

  • Infecciones recurrentes

  • Costras en las pestañas

  • Inflamación cerca del ángulo interno del ojo

  • Dolor junto a la nariz

Cuando existe una obstrucción verdadera, las gotas generalmente no pueden corregirla y puede ser necesario realizar un procedimiento para restablecer el drenaje.

¿Qué relación tienen los párpados con el lagrimeo?

Los párpados ayudan a distribuir las lágrimas y a dirigirlas hacia los puntos lagrimales.

Cuando existe laxitud o una mala posición del párpado, la lágrima puede dejar de entrar correctamente al sistema de drenaje.

**El ectropión**, por ejemplo, ocurre cuando el párpado se gira hacia afuera. Además de lagrimeo, puede producir irritación, ojo rojo y exposición de la superficie ocular.

En estos casos, corregir únicamente la vía lagrimal no resolvería el problema. El tratamiento debe dirigirse también a la posición y función del párpado.

¿Cómo se estudia el lagrimeo crónico?

La valoración comienza por determinar desde cuándo existe el problema, si afecta uno o ambos ojos y si se acompaña de secreción, dolor, irritación o infecciones.

Durante la exploración se revisan:

  • La córnea y la superficie ocular

  • La película lagrimal

  • Los párpados y su posición

  • Los puntos lagrimales

  • El cierre de los ojos

  • La presencia de inflamación o secreción

En algunos pacientes pueden realizarse **pruebas de drenaje** o irrigación de la vía lagrimal con solución estéril para identificar si existe una obstrucción y en qué nivel se encuentra.

Un paciente también puede presentar más de una causa al mismo tiempo, por ejemplo ojo seco y laxitud palpebral. Por eso es importante valorar todas las estructuras involucradas.

Guía para corregir el lagrimeo crónico según su causa

El tratamiento depende directamente del diagnóstico.

Cuando existe ojo seco o inflamación de la superficie ocular, pueden utilizarse lubricantes, higiene palpebral y tratamientos dirigidos a mejorar la película lagrimal.

Si existen alergias, blefaritis u otra causa de irritación, el tratamiento debe controlar primero ese problema.

Cuando hay un estrechamiento de los puntos lagrimales, puede realizarse un procedimiento para mejorar su apertura.

Si la obstrucción se encuentra más abajo en la vía lagrimal, el tratamiento puede incluir sondaje, colocación de tubos de silicón o una cirugía como la dacriocistorrinostomía (DCR), que crea una nueva vía de drenaje entre el saco lagrimal y la nariz.

Cuando el lagrimeo es consecuencia de una mala posición o laxitud del párpado, la **cirugía oculoplástica** puede ayudar a recuperar tanto el drenaje de las lágrimas como la protección normal del ojo.

¿Cuándo conviene solicitar una valoración?

Es recomendable consultar cuando el lagrimeo:

  • Persiste durante varias semanas

  • Afecta principalmente un solo ojo

  • Obliga a secarse constantemente

  • Produce visión borrosa frecuente

  • Se acompaña de secreción

  • Ha causado infecciones repetidas

  • Irrita continuamente la piel alrededor del ojo

Debe solicitarse atención más rápida si aparece dolor intenso, disminución de la visión, inflamación junto a la nariz, secreción abundante, traumatismo ocular o dificultad para cerrar el ojo.

Preguntas frecuentes sobre el lagrimeo crónico

¿El lagrimeo crónico puede desaparecer solo?

Depende de la causa. Una irritación temporal puede mejorar cuando desaparece el estímulo, pero una obstrucción de la vía lagrimal o una alteración persistente del párpado generalmente requieren tratamiento.

¿Las lágrimas artificiales pueden ayudar?

Sí, cuando el lagrimeo se debe a ojo seco o irritación de la superficie ocular. Sin embargo, no corrigen una obstrucción de la vía lagrimal ni una alteración anatómica del párpado.

¿Siempre se necesita cirugía?

No. Muchos casos pueden manejarse con tratamiento médico. La cirugía se considera cuando existe una alteración anatómica, una obstrucción significativa o un problema palpebral que no puede corregirse únicamente con medicamentos.

¿La cirugía de vía lagrimal deja una cicatriz visible?

Depende del procedimiento. Existen técnicas externas y endoscópicas. La elección debe basarse principalmente en la localización de la obstrucción, la anatomía del paciente y la probabilidad de lograr un buen drenaje.

El lagrimeo persistente no debe considerarse simplemente una molestia cotidiana. Una evaluación adecuada permite saber si la causa está en la superficie ocular, los párpados o la vía lagrimal y elegir el tratamiento más apropiado.

En la práctica del Dr. Andrés Lozano, la valoración integra oftalmología y cirugía oculoplástica para estudiar de manera conjunta la superficie ocular, los párpados y el sistema de drenaje lagrimal.

 
 
 

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